Con un Mineirão repleto en cada uno de sus 64.800 asientos, Cruzeiro y Estudiantes de La Plata definirán el campeón de la quincuagésima edición de la Copa Santander Libertadores. El conjunto brasileño quiere conseguir su tercer título, mientras que el argentino quiere sumar su cuarta estrella y ser el primer equipo en la historia que levanta el trofeo habiendo jugado la primera fase del certamen.
El empate sin goles del partido de ida, jugado el miércoles pasado en Buenos Aires, deja en una teórica ventaja al conjunto brasileño, que estará arropado por la fuerza de una hinchada que llenará hasta la bandera el coliseo "Mineiro", un estadio casi maldito para los equipos argentinos. Pero los argentinos tendrán a 3.000 seguidores que lo alentarán en todo momento.
En caso de que ambos equipos continuasen igualados, y se llega al final de los 90 minutos con un nuevo empate a cualquier número de goles en el luminoso, el destino del trofeo se decidirá desde el punto fatídico de los once metros.
Para sumar su tercera corona continental después de los títulos de 1976 y 1997, el Cruzeiro se aferra a sus estadísticas en esta campaña, en la que ha ganado sus ocho compromisos en casa, con un saldo de trece goles a favor y dos en contra.
Por el lado de Estudiantes, con tres Copas en su haber (1968, 69 y 70), no mira con tanta confianza sus números ya que en la presente campaña ha ganado tres partidos como visitante, ha empatado dos y ha perdido otros dos. Un dato no muy positivo para los argentinos es que siempre salieron derrotados en las cinco ocasiones que viajaron a Brasil, incluyendo su última visita al Cruzeiro, en la fase de grupos de la actual edición del torneo, cuando regresaron a Argentina con un 0-3.
Pero ambos entrenadores saben que la historia del fútbol se ha construido sobre estadísticas quebradas, así que lejos de confiarse decidirán alinear a sus mejores hombres para este partido decisivo. Hablando de historia, la del 2009 es la 9ª vez que el primer partido de una final culmina 0 a 0. En siete de las ocho anteriores, el conjunto que definió de local fue el que se quedó con la Copa.
El empate sin goles del partido de ida, jugado el miércoles pasado en Buenos Aires, deja en una teórica ventaja al conjunto brasileño, que estará arropado por la fuerza de una hinchada que llenará hasta la bandera el coliseo "Mineiro", un estadio casi maldito para los equipos argentinos. Pero los argentinos tendrán a 3.000 seguidores que lo alentarán en todo momento.
En caso de que ambos equipos continuasen igualados, y se llega al final de los 90 minutos con un nuevo empate a cualquier número de goles en el luminoso, el destino del trofeo se decidirá desde el punto fatídico de los once metros.
Para sumar su tercera corona continental después de los títulos de 1976 y 1997, el Cruzeiro se aferra a sus estadísticas en esta campaña, en la que ha ganado sus ocho compromisos en casa, con un saldo de trece goles a favor y dos en contra.
Por el lado de Estudiantes, con tres Copas en su haber (1968, 69 y 70), no mira con tanta confianza sus números ya que en la presente campaña ha ganado tres partidos como visitante, ha empatado dos y ha perdido otros dos. Un dato no muy positivo para los argentinos es que siempre salieron derrotados en las cinco ocasiones que viajaron a Brasil, incluyendo su última visita al Cruzeiro, en la fase de grupos de la actual edición del torneo, cuando regresaron a Argentina con un 0-3.
Pero ambos entrenadores saben que la historia del fútbol se ha construido sobre estadísticas quebradas, así que lejos de confiarse decidirán alinear a sus mejores hombres para este partido decisivo. Hablando de historia, la del 2009 es la 9ª vez que el primer partido de una final culmina 0 a 0. En siete de las ocho anteriores, el conjunto que definió de local fue el que se quedó con la Copa.
Miércoles, 15 de Julio de 2009
Estadio Mineirao - Belho Horizonte
19.50 CRUZEIRO (BRA) vs. ESTUDIANTES (ARG)
Árbitro: Carlos Chandía (CHI)












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